Relaciones entre España e Italia en el campo de la Numismática en el siglo XIX, more

en J. Beltrán Fortes – B. Cacciotti – B. Palma Venetucci (eds.), Arqueología, coleccionismo y antigüedad. España e Italia en el siglo XIX, Sevilla 2006,  459-478.

RELACIONES ENTRE ESPAÑA E ITALIA EN EL CAMPO DE LA NUMISMÁTICA DEL XIX BARTOLOMÉ MORA SERRANO* Como el resto de las disciplinas arqueológicas, los estudios numismáticos experimentan una profunda renovación a lo largo del siglo XIX. El tránsito entre la "Ciencia de las Medallas" y la numismática moderna se produce lentamente y culmina a finales de siglo. Durante mucho tiempo conviven los planteamientos anticuarios fuertemente anclados en las instituciones oficiales y académicas con la paulatina renovación técnica y metodológica de la numismática, también de aquel otro pilar de la anticuaría como es la epigrafía, en clara correspondencia con el resto de las disciplinas arqueológicas. En el contexto europeo el caso de España no es una excepción, si bien esta necesaria actualización no llega a percibirse con claridad hasta la segunda mitad del siglo XIX, en un marcado contexto institucional en el que, entre otros muchos aspectos, destaca la escasa participación de la Universidad'. Hay, no obstante, una significativa y conocida excepción en la figura de Basilio Sebastián Castellanos de Losada (1807-1891), pues a sus numerosos escritos arqueológicos y numismáticos publicados en los años 30 y 40 del siglo2, cargados de una prometedora a la vez que * Área de Arqueología. Universidad de Málaga. Grupo HUM-343 del Plan Andaluz de Investigación. 1 En realidad ya en los años centrales del siglo se estaban dando pasos importantes en este sentido, también en lo que respecta a la documentación y protección del patrimonio español, cuya amenaza de pérdida o destrucción se había puesto especialmente de manifiesto a raíz de la desamortización de 1835 y justifica la creación de las Comisiones de Monumentos en 1844 (J. Beltrán Fortes, "Arqueología y configuración del patrimonio andaluz. Una perspectiva historiográfica", F. Gascó y J. Beltrán [eds.], La Antigüedad como argumento ¡I, Sevilla, 1995, pp. 27-34) o la de la Escuela Superior de Diplomática (I. Peiró Martín y G. Pasamar Alzura, La Escuela Superior de Diplomática [los archivos en la historiografia española contemporánea], Madrid, 1996), además de reforzar el papel de la Real Academia de la Historia en el estudio y custodia de los monumentos -literarios o artístico arqueológicos- que contribuían a la mejor definición del carácter y singularidad de la Nación española (I. Peiró, Los guardianes de la Historia. La historiografía académica de la Restauración, Zaragoza, 1995; T. Tortosa y G. Mora, "La actuación de la Real Academia de la Historia sobre el patrimonio arqueológico: Ruinas y antigüedades", Archivo Español de Arqueología, 69, 1996, pp. 191-217; J. Maier, "La Comisión de Antigüedades de la Real Academia de la Historia", 3° Congresso de Arqueología Peninsular, I, Porto, 2000, pp. 213-236). 2 Vid. el reciente resumen biográfico y bibliográfico en G. Pasamar Alzuria e I. Peiró Martín, Diccionario Akal de historiadores contemporáneos (¡840-1980), Madrid, 2002, pp. 174-175. También A. C. Lavín Berdonces, "La figura de Castellanos de Losada en la Arqueología española del siglo XX", Boletín del Museo Arqueológico Nacional, XV, 1 y 2, 1997, pp. 249-257. Debe destacarse, todavía y a pesar de su brevedad, la valoración sobre la figura y trascendencia de Castellanos en la evolución de la Arqueología española que realizara Alberto Balil, "Sebastián Basilio Castellanos, un arqueólogo 460 Bartolomé Mora Serrano precoz vocación universal en el contexto historiográfico hispano, también en la docencia y práctica de la Arqueología3, hay que añadir además su vinculación con Italia. En efecto, aunque son escasísimas las informaciones de que disponemos sobre los círculos y relaciones italianos, salvo una escueta alusión inserta en su Compendio Elemental de Arqueología sobre su asistencia en Roma a las clases de Arqueología impartidas por Antonio Nibby en el Archigimnasio, es bastante probable que sus periódicas estancias en Italia, en 1822 como paje del obispo y nuncio del Papa Giacomo Giustiniani, en 1824-1827 como exiliado tras su encarcelamiento por liberal y en 1829 ahora como miembro del séquito de María Cristina de Borbón, influyeran en su formación anticuaría y su temprano interés por la numismática acompañado, como era todavía habitual en la época, por el coleccionismo de monedas, medallas y otros materiales de diferente temática y cronología, que en buena medida conocemos gracias a los inventarios redactados con motivo de su donación a la Biblioteca Nacional y al Museo Arqueológico, entre 1880 y 19314. Su colección, integrada entre otros objetos por sellos antiguos y medievales, ponderales y piezas curiosas, constaba también de 215 medallas y 1.922 monedas español en la encrucijada de dos mundos", J. Arce y R. Olmos (eds.), Historiografía de la Arqueología y de la Historia Antigua en España (Siglos XVIII-XX), Madrid, 1991, pp. 57-58. 3 Su perfil docente es analizado por M. J. Berlanga Palomo, "La enseñanza de la Arqueología en el siglo XIX: de las cátedras de Castellanos de Losada a la introducción en los estudios universitarios", Anales de Arqueología Cordobesa, 12, 2001, pp. 13-20. Es asignatura pendiente el estudio de conjunto de la prestigiosa Academia Española de Arqueología (1844) -a partir de 1863 denominada Academia de Arqueología y Geografía del Príncipe Alfonso-, empresa muy difícil por las importantes lagunas de documentación que afectan de manera especial a las Diputaciones Arqueológicas, en algunos casos tan relevantes como la sevillana. Cfr. J. M. Luzón, "La Real Academia de Arqueología y Geografía del Príncipe Alfonso", De Gabinete a Museo. Museo Arqueológico Nacional, Madrid, 1993, pp. 271-279; J. Beltrán Fortes, "Arqueología e instituciones en la Sevilla del siglo XIX: la Diputación Arqueológica (1853-1868)", G. Mora y M. Díaz-Andreu (eds.), La cristalización del pasado: Génesis y desarrollo del marco institucional de la Arqueología en España, Málaga, 1997, pp. 321-339. 4 Esta última data, muy posterior a la muerte de Castellanos de Losada, coincide con el fallecimiento de su hijo y heredero Ángel Castellanos López (1916) y el fin de una prolongada negociación sobre la compensación económica solicitada. Como conocemos por el completo expediente conservado en el Archivo del MAN, leg. 22, el monetario fue depositado en esta institución en 1918, aunque su oficial recepción se produce en 1931, reflejándose su ingreso en la publicación de Felipe Mateu y Llopis, MAN. Adquisiciones de 1931. Monetario que perteneció a D. Basilio Sebastián Castellanos, Madrid, 1931, pp. 3-14. La reconstrucción de su monetario debe, no obstante, llevarse a cabo considerando los ingresos anteriores como las medallas incluidas en el catálogo de objetos de pequeño tamaño donados en 1880 o, de manera especial, las monedas también donadas entre 1881 y 1891, cuya relación consta en el legajo 22 del Archivo del MAN. Cfr. para la moneda hispana antigua C. Alfaro Asins, Sylloge Nummorum Graecorum España, vol. I, Hispania. Ciudades Feno-púnicas. Parte 2: Acuñaciones cartaginesas en Iberia y emisiones ciudadanas (continuación), Madrid, 2004, pp. 27, 31. Por otro lado de la memoria testamentaria de Castellanos de Losada, de 18 de septiembre de 1880, se deduce la posible enajenación de parte de su monetario a sus herederos, en lo que se refiere a las "monedas comerciales de oro y plata". Queremos manifestar nuestro más sincero agradecimiento a Doña Pilar Martín (Archivo documental del MAN), así como a Doña Paloma Otero (Departamento de Numismática del MAN), por su amable disposición y ayuda en la localización y consulta de estos y otros documentos citados en el texto. Igualmente a Terence Volk (Univ. de Cambridge) por sus valiosas sugerencias e indicaciones. Relaciones entre España e Italia en el campo de la numismática del XIX 461 de todas las épocas, por desgracia diluida, salvo contadas excepciones, en los fondos del Museo Arqueológico Nacional5. De su modesto número y composición, si lo comparamos con otros monetarios hispanos de la época, cabe destacar, sin embargo, su vocación didáctica, de la que participa igualmente el interesante monetario de la Academia de Arqueología depositado tras su disolución en 1868 en el Museo Arqueológico Nacional y en el que cabe destacar en este caso las 441 improntas en plomo de monedas y medallas, antiguas y modernas6. Por desgracia son muy pocas las indicaciones sobre el origen de las piezas que integraban su colección, aunque resulta difícil no relacionar directamente con sus estancias en Italia algunas de las antigüedades etruscas e itálicas,7 y puede que también de algunos ejemplares de su monetario. Datos valiosos que por fortuna sí conocemos, aunque puntualmente, en otras importantes colecciones numismáticas españolas del siglo XIX como la sevillana de Francisco Mateos Gago (1827-1890). Presbítero y anticuario, es sin duda una de las figuras más singulares de la historiografía anticuaría andaluza y española del XIX. Fue dueño de una vasta colección de antigüedades de procedencia local y foránea8, además de un magnífico monetario hoy custodiado en el Ayuntamiento de Sevilla, integrado por 8.220 monedas y medallas9. Tenemos constancia, gracias a los escritos autobiográficos Sobre la historia de este importante monetario vid. C. Alfaro, "Numismática y Medallística", Museo Arqueológico Nacional. Guía General, II, Madrid, 1991, pp. 161-188; "Pasado, presente y futuro del actual Departamento de Numismática del Museo Arqueológico Nacional", Gaceta Numismática, 149, 2003, pp. 5-14. Aunque en el dictamen de Ignacio Calvo y Casto María del Rivero, se alude a la existencia de piezas interesantes por escasamente documentadas en el monetario del Museo o por su buena conservación, no ha podido identificarse ninguna de estas monedas en los catálogos recientemente publicados. No sucede lo mismo, por fortuna, con otros materiales como el juego de ponderales bizantinos o la matriz sigilar tardorromana de bronce. Cfr. C. Alfaro Asins, Tesoros del Gabinete Numismático. Las 100 mejores piezas del Monetario del Museo Arqueológico Nacional, Madrid, 1999, pp. 172-173, 182-183. 6 Archivo MAN, leg. 15, exp. 4. 7 Tema estudio por la prof.ssa Beatrice Palma en este mismo volumen. 8 Su catálogo fue redactado por Antonio María Ariza y Montero-Coracho y Francisco de Paula Caballero-Infante y Zuazo, Catálogo descriptivo de los objetos arqueológicos de la colección del Sr. Dr. D. Francisco Mateos Gago ... clasificados por ..., Sevilla, 1891, Tipografía El Obrero de Nazaret. 9 Recientemente valorada en el contexto de los monetarios andaluces por B. Mora Serrano y T. Volk, "La numismática en Andalucía en la segunda mitad del siglo XIX", M. Belén de Amos y J. Beltrán Fortes (eds.), Arqueología fin de siglo. La Arqueología española de la segunda mitad del siglo XIX, Sevilla, 2002, pp. 179-204; también F. de P. Pérez Sindreu, "El Gabinete Numismático Municipal de Sevilla", Numisma, 232, 1993, pp. 239-277; F. Chaves Tristán, "Las colecciones públicas de numismática en Sevilla", Compte rendu, 43, 1996, pp. 63-65; M. Fernández Chaves y F. Chaves Tristán, "La crónica de un olvido: Mateos Gago y su colección numismática", Moneta qua scripta. La moneda como soporte de escritura. III Encuentro Peninsular de Numismática Antigua (Anejos de AEspA XXXIII), Sevilla, 2004, pp. 313-330. Aunque cuenta con algunas publicaciones parciales el principal catálogo del monetario sigue siendo el redactado a finales del siglo XIX por F. Collantes de Terán y F. de Paula Caballero-Infante, Catálogo abreviado de la colección de monedas y medallas reunida por el señor doctor don Francisco Mateos Gago y Fernández. ..., Sevilla, 1892, Tip. El Obrero de Nazaret. 5 462 Bartolomé Mora Serrano recopilados en sus Opúsculos10, de algunas de las adquisiciones que llevó a cabo en su viaje a Roma (1869-1870) con motivo de la celebración del Concilio Ecuménico Vaticano, entre las que cabe destacar las 200 monedas pertenecientes a un ocultamiento de más de un millar de denarios augusteos descubierto en la romana Piazza dei Cinquecento11, así como de numerosas monedas y medallas papales. Tan acusado interés coleccionista por la numismática pontificia, sin duda facilitado por la reanudada acuñación de medallas papales a principios del siglo XIX12, puede interpretarse en estos momentos y especialmente en la figura de Mateos Gago en clave político-ideológica, como un ejemplo más de su conocido conservadurismo y oposición frontal a las reformas liberales impuestas en la Revolución del 68 de tanta influencia en el desarrollo de los estudios históricos y arqueológicos en la España de la segunda mitad del XIX13. No obstante, no debe olvidarse la habitual presencia de monedas y medallas papales, y de la numismática italiana en general, en los principales monetarios de la época, a pesar de su desigual composición como se aprecia con claridad en los reunidos por Manuel Vidal Quadras y Ramón (1818-1889) o en el ya citado de Mateos Gago (Fig. 3), y también, aunque con no pocos matices en aquellos otros de Pablo Bosch y Barrau (¿-1915) o Rafael Cervera y Royo (1828-1903)?14. Colección de Opúsculos, 1-6, Sevilla, 1869-1884, Imprenta y Librería de los Sres. A. Izquierdo y Sobrino. " Los detalles en su Carta dirigida desde Roma al Sr. Director de la Revista Arqueológica Sevillana, con fecha de 24 de julio de 1870, cfr. Francisco Mateos-Gago y Fernández, Colección de Opúsculos, 2, 1877, p. 329 y los detallados comentarios de M. F. Fernández Chaves y F. Chaves Tristán, "Semblanza de un erudito...", cit., pp. 317-318. 12 Vid. Francesco Mazio (ed.), Serie dei coni di medaglie ponteficie da Martino V fino a tutto il ponteficato di Pio VII, esistenti nella ponteficia zecca di Roma, Roma, V. Poggioli, 1824. 13 Además de la supresión de la Diputación Arqueológica de Sevilla, dependiente de la Academia de Arqueología de Castellanos de Losada, de la que era destacado miembro (Beltrán Fortes, "Arqueología e instituciones...", cit., p. 327), también es clausurada la Facultad de Sagrada Teología donde impartía clases y ocupaba el cargo de Decano. Su actividad académica y literaria se caracteriza por una radical defensa de los valores cristianos y por su conservadurismo científico y académico. Vid. J. L. Carrillo y G. Trigueros Gordillo, "La Universidad de Sevilla en el Sexenio Democrático (1868-1874)", R. M. Serrera y R. Sánchez Mantera, La Universidad de Sevilla, 1505-2005, Sevilla, 2005, pp. 299-301; M. F. Fernández Chaves y F. Chaves Tristán, "Semblanza de un erudito...", cit., pp. 325-326. 14 La primera es mejor conocida por la publicación en cuatro volúmenes por Arturo Pedrals i Moliné, Catálogo de la colección de monedas y medallas de D. Manuel Vidal Quadras y Ramón de Barcelona, Barcelona, 1892. A. López Roben (y el Compendio... publicado en Barcelona, en 1888). Sobre la colección Bosch, legada al Museo del Prado, contamos con la relación redactada por Antonio Vives y Escudero inserto en el Catálogo provisional de las obras de arte legadas al Museo del Prado por don Pablo Bosch, Madrid, 1916, pp. 19-29. Una valoración de la colección Cervera se debe a G. Mora, "Rafael Cervera y el coleccionismo numismático en España en la segunda mitad del siglo XIX", Numisma, 239, 1997, pp. 175-207. En este estudio se destaca la importancia de la moneda antigua dentro de su colección, pero como amablemente me comunican M" Paz García y Bellido (CSIC) y Gloria Mora (UAM) el monetario de Cervera incluía también moneda de otros períodos y procedencia como puntualmente puede constatarse también en la Web de la American Numismatic Sociey (http://www.amnumsoc.org/lookup.cgi?string=1001.1.24368 [Leucas] y 1001.1.1430 [Felipe II]). 10 Relaciones entre España e Italia en el campo de la numismática del XIX 463 En realidad, este perfil colector no resulta ajeno a otras colecciones españolas, ya desde el siglo XVIII de las que pueden servir de ejemplo la recientemente estudiada de Pedro Leonardo de Villacevallos (1696-1774) o la de Francisco de Bruna y Ahumada (1719-1807)15. En este sentido y dejando al margen de estos comentarios generales la existencia de monetarios más especializados, o quizás habría que decir más descompensados a favor de un determinado período o temática16, puede afirmarse que parte de las principales colecciones numismáticas hispanas del siglo XIX cuyos inventarios se conocen podrían considerarse una particular versión del concepto de las "historias metálicas"17, en el que justifican su presencia tanto las medallas de reyes, gobernantes y personajes ilustres como las monedas antiguas, medievales y modernas, incluidas también piezas exóticas como cabe calificar, por ejemplo, la presencia de monedas turcas en el monetario de Castellanos de Losada o tunecinas y marroquíes en el de Mateos Gago18. Naturalmente, la vía principal de entrada de moneda y medalla italiana en las colecciones numismáticas españolas del XIX era el mercado anticuario hispano, desarrollado en los años centrales y segunda mitad de siglo al amparo del extendido fenómeno de las Sociedades o Círculos culturales, entre los que destacan, además 15 B. Mora Serrano, "Las monedas", J. Beltrán Fortes y J. R. López Rodríguez (coords.), El Museo cordobés de Pedro Leonardo de Villacevallos Coleccionismo Arqueológico en la Andalucía del siglo XVIII, Málaga, 2003, pp. 219-322. En su modesta colección de moneda y medalla moderna destaca la serie pontificia con 32 ejemplares, también es interesante la presencia de "Paduanos" (pp. 239-240). En cuanto al monetario Bruna, formaba parte, como comentara Antonio Ponz, de una variopinta colección especialmente conocida en el capítulo de las antigüedades gracias a las esculturas e inscripciones expuestas en los Reales Alcázares de Sevilla. Vid. J. Beltrán Fortes, "Entre la erudición y el coleccionismo: anticuarios andaluces de los siglos XVI al XVIII", J. Beltrán y F. Gascó (eds.), La Antigüedad como argumento. Historiografía de la Arqueología e Historia Antigua en España, Sevilla, 1993, p. 120; "La escultura clásica en el coleccionismo erudito de Andalucía (siglos XVII-XVIII)", El coleccionismo de escultura clásica en España, Madrid, 2001, pp. 162-165. Tras no pocos contratiempos su importante monetario ingresó en el Museo Arqueológico de Sevilla. Vid. F. Chaves, "Las colecciones públicas de numismática en Sevilla", Compte rendu, 43, 1996, pp. 59-60. 16 Especialmente en la segunda mitad del XIX como defiende T. Volk, "Coin-collecting and the institutionalisation of Spanish numismatics 1855-1936 (La democracia de los coleccionistas son los de monedas)", G. Mora y M. Díaz-Andreu (eds.), La cristalización... cit., pp. 173-185. No obstante, debe llamarse la atención sobre la posible distorsión que sobre el perfil de algunas colecciones como las de Aureliano Fernández Guerra o Francisco Caballero Infante se desprende de la publicación de sólo una parte de las mismas o de las referencias a determinadas monedas que se incluyen en catálogos especializados, en ocasiones más acordes con los intereses de sus respectivos redactores que de los colectores. El coleccionismo de moneda andalusí resulta un buen ejemplo de ello. Vid. B. Mora Serrano, y T. Volk, "La numismática...", cit., pp. 192-193. 17 El variado soporte ideológico y cultural del término en S. Pennestri, "Storia, memoria, collezionismo e il concetto di 'Storia Metallica' tra XVI e XIX secolo", Bollettino di Numismatica, 24, 1995, pp. 15-21. 18 Cfr. F. Mateu y Llopis, Adquisiciones..., p. 5; F. Collantes et al, Catálogo..., p. 130. El detalle de su contenido lo proporciona la sucinta relación de J. I. Sáenz-Díez, "Museo Municipal de Sevilla. Fondos islámicos de la colección Gago", /// Jarique de Numismática Hispano-Árabe, Madrid, 1992, pp. 255-257. 464 Bartolomé Mora Serrano del singular Círculo Numismático Sevillano19, el madrileño de Valentín Gil y García o el valenciano de Alejandro Cerdá y Moroder20. Sus catálogos comerciales ofrecen una interesante visión de la presencia de moneda y medalla italiana, incluida también la papal, en las colecciones hispanas que precisamente en estos momentos adquieren una mayor difusión en el ambiente comercial y científico europeo21, bien sea por la venta de importantes monetarios como los de Lorichs, García de la Torre o el ya citado de Cervera, o por las noticias de colecciones españolas recopiladas por estudiosos y comerciantes extranjeros de los que son buen ejemplo las relaciones de Engel o las encuestas numismáticas de los hermanos Gnecchi a los principales monetarios públicos de España22. Es precisamente en el campo de las colecciones públicas de monedas y medallas, herederas de los monetarios reales como bien se conoce en el caso del Museo Arqueológico Nacional, donde disponemos de mayor información sobre las relaciones con Italia, acrecentadas desde la subida al trono de Carlos III con el envío a España de diversas antigüedades recuperadas en las excavaciones de Pompeya y Herculano (1787)23, junto a piezas de origen muy diverso procedentes del pujante mercado anticuario italiano, con episodios singulares como el del Westmorlan o, con anterioridad, la adquisición de la colección de la reina Cristina de Suecia. Esculturas, relieves, mosaicos y vasos cerámicos son, junto a un amplio catálogo de objetos singulares como las joyas o simplemente curiosos pero evocadores de la vida de los antiguos, como la conocida cajita con frutos secos procedente de Herculano, los que capitalizan, además de la apreciada bibliografía artística y anticuaría, los inventarios y relaciones conservados24. 19 Vinculado a la Sociedad Arqueológica Sevillana y editor de la Revista Arqueológica. Vid. J. Beltrán Fortes, "Arqueología e instituciones...", cit., 327; B. Mora Serrano y T. Volk, "La numismática...", p. 190. 20 Salvo excepciones, el acceso a moneda y medalla extranjera debe vincularse a estos "centros numismáticos", además de a compras en los principales gabinetes comerciales europeos, parisinos sobre todo. Vid. G. Mora, "Rafael Cervera...", cit., pp. 190-192. 21 Por ejemplo J. Babelon, Traité des monnaies grecques et romaines, I, Théorie et Doctrine, París, 1901, p. 242, aprovechando las informaciones de Engel. En este mismo sentido F. Mateu y Llopis, "Hallazgos monetarios (XXVII)", Numisma, 192-203, 1985-1986, pp. 57-60. 22 Vid. T. Volk, "Coin-collecting...", cit., pp. 176 ss. Aunque especialmente dirigido al coleccionismo numismático son interesantes las referencias a colecciones españolas insertas en la obra de Francesco y Ercole Gnecchi, Guida Numismatica Universale, Milán, 1886 [19034], pp. 377-400 pues ha quedado constancia de los formularios enviados a diferentes instituciones para su redacción, como es el caso de los conservados en la Real Academia de la Historia, cfr. F. Martín Escudero, A. Cepas, A. Canto García, Archivo del Gabinete Numario. Catálogo e índices. Real Academia de la Historia, Madrid, 2004. n. inv. 1881/1(1-3). 23 Ma. C. Mañueco, "Colecciones Reales", De Gabinete a Museo. Tres siglos de Historia. Museo Arqueológico Nacional, Madrid, 1993, p. 194. A lo que cabe añadir también otras donaciones como las 31 monedas de plata procedentes de Ñápoles legadas por Isabel de Farnesio, madre de Carlos III, al Monetario de la Real Academia de la Historia. Cfr. F. Martín Escudero et al., Archivo del Gabinete..., p. 25 y núm. inv. 1777/03. 24 Entre una bibliografía muy extensa resulta de especial interés el conjunto de contribuciones incluidas en Illuminismo e Ilustracion. Le Antichitá e i loro protagoniste in Spagna e Italia nel XVIII secólo, J. Beltrán Fortes, B. Cacciotti, X. Dupré Raventós y B. Palma Venetucci (eds.), Roma, 2003. Relaciones entre España e Italia en el campo de la numismática del XIX 465 La menor información disponible sobre la adquisición en Italia de monedas y medallas25, en parte justificada por las características peculiares de estos materiales y su custodia, cuenta no obstante con interesantes episodios como las adquisiciones que para el Gabinete de Medallas de Fernando VI lleva a cabo Francisco Pérez Bayer en Italia entre 1754 y 175926, la compra del monetario del anticuario italiano Alexo Symmacho Mazzochi (1786), además del origen napolitano del importante monetario del infante Don Gabriel de Borbón, adquirido en 179327. Junto a piezas excepcionales por su valor y rareza, es precisamente el ingreso de colecciones, por compra o donación, la principal aunque necesariamente incompleta fuente de información para el tema que nos ocupa. Al juzgar por la documentación conservada el ritmo de estas incorporaciones decrece a lo largo del siglo XIX, aunque debe recordarse aquí el caso de la Expedición a Oriente de la fragata Arapiles (1871) y su modesta aunque interesante aportación numismática28 o la más importante incorporación del monetario de monseñor Cesare Taggiasco (1879) con 3724 piezas, aunque claramente especializado en moneda y medalla papal e italiana, medieval y moderna29, del que se conserva un sucinto inventario de compra, por desgracia insuficiente para la identificación de la numerosos e interesantes ejemplares que contenía30 (Fig. 2 a y b). La procedencia italiana de monedas y medallas es también probable en una parte al menos de colecciones numismáticas españolas también adquiridas para el Monetario del Museo Arqueológico Nacional, como es el caso de la del Marqués de Salamanca (1811-1893), incorporada en 1874 al monetario de esta institución. Dejando a un lado el papel claramente secundario que ocupa su monetario en el conjunto de su rica colección de antigüedades31, la falta de referencias con25 Quizás también de plomos monetiformes de tipos y factura itálicos como propone C. Stannard ("Iconographic parallels between the local coinages of central Italy and Baetica in the first century B.C.", Acta Numismática, 25, p. 52 y nota 18) a propósito de algunos ejemplares conservados en el Museo Arqueológico Nacional. 26 Existe un catálogo manuscrito de estas adquisiciones en la British Library (Eg. 561) al que hacen referencia B. Cacciotti y G. Mora, "Coleccionismo de antigüedades y recepción del clasicismo. Relaciones entre Italia y España en el siglo XVIII", Hispania, 192, 1996, p. 66. 27 La relación y comentarios a estos ingresos en C. Alfaro Asins, "Las colecciones numismáticas del M.A.N.", De gabinete..., pp. 147-158; Sylloge Nummorum Graecorum España. Vol. I, Hispania. Ciudades Feno-púnicas. Parte 1: Gadir y Ebusus, Madrid, 1994, pp. 17-19, donde además se hace referencia a la procedencia italiana de algunas piezas que integraban el monetario del Infante Don Gabriel (p. 18). Vid. también M" C. Mañueco, "Colecciones...", pp. 194 ss. 28 Vid. C. Alfaro Asins, "Las colecciones...", p. 151; Sylloge..., cit., p. 27; Catálogo de las monedas antiguas de oro del MAN, Madrid, 1993, p. 40. Y el estudio de J. Salas en este volumen. 29 De la riqueza y calidad de este monetario romano, integrado también por medallas de diversa procedencia es buena muestra la inclusión en el mismo de una rara medalla acuñada por Francisco Tomás Prieto y Jerónimo Antonio Gil para la proclamación de Carlos III y luego retocada por el primero en 1774. Vid. Adolfo Herrera, Medallas de proclamaciones y juras de los Reyes de España, Madrid, 1882, p, 243, p. 110 y lám. 105. El estudio de la pieza en E. Villena, El arte de la medalla en la España Ilustrada, Madrid, 2004, pp. 185-188, cat. 12. 30 C. Alfaro Asins, Sylloge..., cit., p. 29; "Catálogo...", p. 41. Archivo MAN 1879, exp. 26. 31 Objeto de diferentes estudios en este volumen, a los que remitimos. Sobre su colección de antigüedades vid. M. Chinchilla, "Colección Marqués de Salamanca", De Gabinete..., pp. 346-361. 466 Bartolomé Mora Serrano servadas sobre la adquisición de monedas y medallas en el mercado anticuario italiano o en las excavaciones por él financiadas es tan probable como imprecisa. La imposibilidad de llevar a cabo la identificación de su monetario, no excluye otras aproximaciones como las que plantean la indicación de tipos monetarios y medallísticos o su distribución por períodos y metales incluidos en el catálogo de venta de las colecciones del Museo de Vistalegre32 (Fig. la). En este sentido, destaca su colección de medallas -968 ejemplares- en la que están representados numerosos países europeos, desde Austria y Hungría (70) a Francia (97), con una llamativa presencia de medallas de Rusia (158), mientras por el contrario se constata una muy escasa representación de medallas españolas (55). No obstante llama la atención el número y distribución de la medallística italiana (402) en la que sobresalen las series de Florencia-Etruria y Parma con 116 ejemplares y la de Roma con 139 medallas -además de las 101 medallas italianas no identificadas-33 (Fig. 1 b-c). Su inventario resulta por otra parte insuficiente para valorar en su justa medida la presencia de estas series italianas, especialmente en lo que refiere a la numismática pontificia, pues exceptuando los 34 "medallones de hombres célebres romanos", el resto se reparte entre las referidas al Jubileo Santo -22 piezas-, de las Sedes Vacantes -8 piezas-, cardenalicias -29 ejemplares- y las de pontífices -45 medallas-, de las que, lamentablemente sólo identifica aquellas a nombre de Gregorio XV, Inocencio XI y Clemente XII. El elevado número de medallas sin identificar no permite profundizar en el perfil de la colección, aunque da la impresión de que se ha formado, y cerrado, en la primera mitad del siglo, coincidiendo con sus estancias en Italia, con motivo de la construcción de las líneas férreas que unieron Roma con Ancora, Civitavechia y Nápoles. Ello, teniendo en cuenta la falta de detalle del catálogo de medallas de Salamanca, podría justificar la destacada presencia de medallas de Jubileo e incluso la de Sedes Vacantes34, cuya presencia en otros monetarios españoles se muestra más equilibrada. En efecto en el ya citado de Mateos Gago, la serie abarca los papados de Martín V (1417-1431) a Pío IX (1846-1878), siendo además estas últimas las más numerosas35. Un perfil diferente, También las notas biográficas de E. Gran-Aymerich, Dictionnaire biographique d'Archéologie 17981945, París, 2001, pp. 134-135. Debe destacarse también la importancia de la colección sigilográfica de Salamanca. Un ejemplo en C. Alfaro Asins (dir.), Tesoros del Gabinete Numismático. Las 100 mejores piezas del monetario del Museo Arqueológico Nacional, Madrid, 1999, pp. 182-183. 32 Cfr. Archivo MAN, leg. 15, exp. 4. 33 Las referencias, poco detalladas de la actividad de Salamanca en Roma, en F. Fernández de Córdoba, Mis memorias íntimas, Madrid, 19032, III, pp. 480-508. Las cifras aquí indicadas se corresponden con las siguientes entradas del mencionado catálogo: Rusia (núm. inv. 1093-1107); Austria y Hungría (núm. inv. 113-1139); Francia (núm. inv. 1183-1219); España (núm. inv. 1157-1181); Serie italiana (núm. inv. 1219-1278). 34 Dentro de la extensa bibliografía sobre numismática pontificia vid. A. Modesti, Corpus Numismaticum Omnium Romanorum Pontificium, Roma, I-II-III, 2002, 2003, 2004 y G. L. Boccia, La sede vacante pontificia e medaglie, Roma, 2003. 35 F. Collantes de Terán et al., Catálogo..., pp. 145-151 y núms. 7827 ss. Las de Sede Vacante son dos, correspondientes a los años 1823 y 1829 (núm. inv. 8008 y 8011). Relaciones entre España e Italia en el campo de la numismática del XIX 467 Fig. 1 a. Monetario del Marqués de Salamanca adquirido por el MAN (1874). 468 Bartolomé Mora Serrano Fig. 1 b y c. Catálogo de la colección Salamanca y detalle de las medallas italianas que contenía (Archivo del MAN Leg. 15 Exp. 4). por más compensado, ofrece el monetario de Vidal Quadras, iniciado también con una medalla de Martín V y cerrado con otra de León XIII de 187936. La falta de indicaciones explícitas sobre la adquisición de estas piezas por parte del Marqués de Salamanca en el anticuariado italiano, que sí conocemos para otras piezas de su colección37, es todavía más acusada en el caso de su más modesta y desordenada colección de monedas. Sin embargo, creemos que es posible reconocer aquí el origen italiano de una buena parte al menos de estas monedas. De nuevo tenemos que contentarnos, como en el caso de las medallas, con la escasa información que se deduce del inventario redactado para su venta, y en este sentido también aquí podemos suponer que la falta de indicaciones sobre ejemplares singulares, según los criterios de la época, responde al carácter modesto de la colección de monedas de Salamanca. El 36 Compendio..., pp. 52-84. La distribución de medallas pontificias es más equilibrada que en la colección Gago, formada con criterio más acumulativo que selección representativa. 37 Como es el caso de su importante colección cerámica y su relación con Giovanni Pietro Campana (1808-1880) y los anticuarios italianos. Vid. en este sentido las explícitas referencias en el catálogo de G. Leroux, Vases grecs et italo-grecs du Musée Archéologique de Madrid, París, 1912, pp. XIV-XV y por último en El vaso griego en el Museo Arqueológico Nacional, Madrid, 2004, pp. 123-135. También las aportaciones de J. Beltrán, M. Martelli y B. Palma en este volumen. Relaciones entre España e Italia en el campo de la numismática del XIX 469 Fig. 2 a. Monetario de Monseñor Taggiasco adquirido por el MAN (1879) Fig. 2 b. Inventario de la colección Taggiasco adquirida por el MAN (Exp. 26). papel claramente secundario que ocupan en su monetario respecto a las medallas es otro elemento a tener en cuenta a la hora de especular sobre el posible origen del mismo. En la lacónica relación que se conserva llama la atención una evidente descompensación a favor de la moneda romana, poco frecuente en el perfil de las colecciones numismáticas españolas de la época, en las que la moneda hispana antigua y pronto también la medieval ocupan una posición cada vez más destacada38. Así las 18 hispanas antiguas y modernas contrastan con las más de 2000 de la colección Mateos Gago, cifra casi doblada por la de Vidal Quadras, por lo que, si bien no faltan elementos que justifiquen una variada procedencia, como la anecdótica y puede que nostálgica referencia a su Málaga natal a través de una moneda "muy gastada de Malaca"39, el grueso de su desordenada colección de monedas está integrada por centenares de bronces del alto y bajo Imperio, en un pésimo estado de conservación como se hace constar en el inventario, que cabría en parte relacionar con el resultado de las exploraciones arqueológicas patrocinadas por Salamanca o con los trabajos relacionados con la construcción de ferrocarriles en Italia. En cualquier caso, estos ejemplares, más cercanos al concepto de "modestos hallazgos de circulación" no parece que se encontraran en la lista de materiales arqueológicos más apreciados de su colección de antigüedades. Otro serio indicio del más que En este sentido los comentarios de T. Volk, "Coin-collecting...", P. y G. Mora, "Rafael Cervera...", pp. 176-179, 199. 39 C. Alfaro Asins, Sylloge..., 2004, p. 27. 38 470 Bartolomé Mora Serrano Fig. 3. Monetario de F. Mateos Gago (1892). probable origen italiano del grueso de su monetario lo encontramos en la destacada, y claramente descompensada, presencia de moneda italiana medieval y moderna sobre todo, cuyos 244 ejemplares se distribuyen entre monedas "principalmente romanas" y emisiones napoleónicas. Pero junto al fenómeno coleccionista, en este repaso a las relaciones numismáticas entre España e Italia en el siglo XIX, debe atenderse también a la bibliografía, si bien en este caso analizada como soporte y reflejo a un tiempo de la producción erudita y científica en numismática, especialmente desde mediados de siglo cuando el incremento y creciente popularización de publicaciones de contenido artístico-arqueológico, además de las todavía escasas pero relevantes publicaciones monográficas dedicadas a la numismática, certifiquen su paulatino alejamiento de la literatura anticuaría. Así, durante la primera mitad del siglo XIX las escasas referencias a la bibliografía numismática italiana en las publicaciones españolas todavía se muestran Relaciones entre España e Italia en el campo de la numismática del XIX 471 claramente tributarias de la bibliografía anticuaría, de corte literario y artístico, que ejemplifican obras tan conocidas como la Historia Augusta de Angeloni, en su edición de Bellori, o aquellas de Bonanni y Banduri, citadas por Castellanos de Losada en su Compendio de Arqueología40. La justa valoración de este tema, que naturalmente debe concretarse en un estudio bibliográfico más extenso, incluye también la necesaria atención a la literatura numismática italiana de las primeras décadas del XIX, en la que destaca con claridad la figura de Domenico Sestini (1750-1832)41. Tan escasas y por lo general tardías referencias encuentra una justificación, al menos parcial, en la particular orientación de los estudios numismáticos en España durante la mayor parte del siglo XIX. En este sentido debe insistirse en el uso mayoritario de la documentación numismática como "comprobante de la Historia de España"42, especialmente en lo que se refiere al estudio de las leyendas monetarias y su aplicación histórica y geográfica con las conocidas "reducciones"43. A todo esto hay que añadir un creciente interés por la numismática visigoda, además de la medieval y moderna española, desde la creciente atención prestada a la islámica o andalusí hasta las reformas monetarias de los Reyes Católicos y la crisis financiera y monetaria de los Austrias; temas que conectan bien con los intereses de la historiografía española del siglo XIX44. 40 Basilio Sebastián Castellanos de Losada, Compendio elemental de Arqueología. Tercera Parte. Arqueología Artística y Elemental, Madrid, 1844, pp. 358-359, además de la referencia igualmente obligada a Enea Vico, se destacan los estudios de Eckhel, ya en el capítulo de bibliografía más moderna la recopilación bibliográfica de I. G. Lipsius (Bibliotheca numaria..., Leipzig, 1801), además de los tratados de G. Jacob (Traite élémentaire de numismatique ancienne..., París, 1825) y J. Lelewel (La numismatique du moyen-áge..., París, 1835) sobre moneda antigua y medieval. A todo ello pueden añadirse los libros donados, junto a otros objetos, al Museo Arqueológico Nacional en 1880, entre los que no faltan los Diálogos de Antonio Agustín (en la edición de Schotto de 1617), o El aiustamiento i proporcion de las monedas de oro... (1629) de Alonso, aunque en su mayoría se trata de bibliografía artístico-arqueológica entre las que pueden destacarse las antigüedades de Montfaucon o la edición francesa de la Historia del Arte de Winckelmann. 41 Vid. los comentarios sobre este período (hasta 1836) de E. Babelon, Traité..., pp. 194-198. También la visión de conjunto de F. Bassoli, Monete e medaglie nel libro antico dal XV al XIX secolo, Florencia, 1985, pp. 41-46, 73-79 y L. Tondo, Domenico Sestini e il Medagliere Mediceo, Florencia, 1986. 42 Reconocible también en la explotación que en este sentido se lleva a cabo de las iconografías monetarias hispanas. Vid. B. Mora Serrano, "La interpretación de la iconografía de la moneda hispana en la investigación numismática española del siglo XIX", XII International Numismatic Congress, I, Berlín, 2000, pp. 131-136. 43 Tema ensayado ya desde el siglo XVI y XVII con las leyendas latinas y ampliado en el XVIII a las inscripciones monetarias con "caracteres desconocidos", pero que experimenta un gran impulso en el XIX favorecido por los avances en los estudios sobre las lenguas y epigrafía paleohispánicas en los que la documentación numismática todavía juega un papel destacado. Vid. B. Cacciotti, B. Mora y G. Mora, "La moneda ibérica en las colecciones y tratados de numismática españoles de los siglos XVI al XIX", M. P. García-Bellido y R. M. Sobral Centeno (eds.), La moneda hispánica. Ciudad y Territorio (Anejos de AEspA, XIV), Madrid, 1995, pp. 351-359. 44 P. Cirujano, T. Elorriaga y J. S. Pérez, Historiografía y nacionalismo español (1834-1868), Madrid, 1985, pp. 19-20; F. Wulff, Las esencias patrias. Historiografía e Historia Antigua en la construcción de la identidad española (siglos XV1-XX), Barcelona, 2003, pp. 125-149; I. Peiró, Los guardianes..., pp. 21 ss. 472 Bartolomé Mora Serrano Este perfil numismático hispano puede, a pesar de su aparente exceso de localismo, encuadrarse en el marco general de la investigación numismática europea en lo que concierne al creciente interés por el estudio de las amonedaciones prerromanas y medievales, alimentado por la historiografía romántica y nacionalista45. Así, en el caso italiano destacan los estudios sobre la amonedación itálica, púnica y greco-siciliana que rivalizan con los numerosos trabajos que sobre moneda antigua, medieval y moderna se publican en otros países europeos, a lo que cabe añadir también la puesta en marcha de grandes corpora monetarios en los que se pretende sistematizar la historia monetaria de cada país46. Tan ambiciosos proyectos, paralelos a otros desarrollados en el campo de la epigrafía y arqueología, no resultan ajenos a los planteados en estos mismos momentos en España, ya fueran auspiciados por instituciones públicas, con éxito muy escaso como bien se aprecia en la fallida empresa de la Real Academia de la Historia dirigida por Antonio Delgado47, o por iniciativa privada, incluida también la foránea, vista con no poco recelo. Además de las aportaciones de Saulcy y Lorichs sobre la moneda antigua o Longpérier y Lane Poole sobre la medieval islámica, destaca sobremanera la figura del ingeniero francés afincado en España Aloiss Heiss como autor de algunas de las principales obras de referencia sobre la historia monetaria de España, desde época antigua a la medieval y moderna, con la única excepción de la andalusí48. Pero, a diferencia de lo que sucede en otros países europeos, en España son muy escasos, más bien puntuales, los estudios o catálogos generales sobre numismática antigua, griega, romana u oriental, así como los referidos a la amonedación medieval y moderna. En un repaso a las extensas recopilaciones bibliográficas de Rada y Delgado y Mateu y Llopis para el caso hispano, o a las generales de Leitzmann o Friedländer49, deja patente la escasa presencia de bibliografía numismática española 45 Una interesante visión de conjunto en M. R. Alfóldi, "Die Forschungsmethoden der antiken Numismatik", M. R. Alfóldi (ed.), Methoden der antiken Numismatik, Darmstadt, 1989, pp. 19-22 y J. B. Giard, "L'évolution de la numismatique antique au XlXe siécle", Schweizerische Numismatische Rundschau, 65, 1986, pp. 167-174. 46 Vid. J. Babelon, Traite..., pp. 242-255. Ya a principios de siglo sobresalen los catálogos sobre moneda italiana de Avellino y Carelli (p. 193). 47 Vid. B. Mora Serrano, "Antonio Delgado y Hernández", M. Ayarzagüena Sanz y G. Mora Rodríguez (coords.), Pioneros de la Arqueología en España del siglo XVI a 1912, Madrid, 2004, pp. 283-288. 48 Éstas son, Description genérale des monnaies antiques de l'Espagne, París, 1870, severamente criticada por su estrecha relación con las teorías y enseñanzas de Antonio Delgado, como reconocen, entre otros, su discípulo Zobel (cfr. F. Mateu y Llopis, "Cartas numismáticas de Don Jacobo Zóbel de Zangróniz a Don Alvaro Campaner y Fuertes [1862-1881] seleccionadas y anotadas", Boletín de la Real Academia de la Historia, 125, 1949, pp. 117, 125-126, 147). Description genérale des monnaies des rois wisigothes d'Espagne, París, 1872. Imp. Nationale y Decripción general de las monedas hispano-cristianas desde la invasión de los árabes, I-ID, R.N. Milagro (Rollin & Feuardent) Imp. M. Galiano (Imp. del Norte), Madrid (-París). En este mismo capítulo cabe incluir los trabajos de Jacobo Zobel y Álvaro Campaner a los que luego nos referiremos que, como reconoce el primero formaban parte de un plan más ambicioso en el que también colaboraba Carlos Castrobeza, vid. F. Mateu Llopis, Cartas..., pp. 93-97. 49 Juan de Dios de la Rada y Delgado, Bibliografía Numismática Española ó Noticia de las obras y trabajos impresos y manuscritos sobre los diferentes ramos que abraza la numismática: Relaciones entre España e Italia en el campo de la numismática del XIX 473 no peninsular. Pueden citarse aquí las puntuales aportaciones de Carlos Castrobeza sobre la colección de moneda griega y romana del Museo Arqueológico Nacional que se publican en el Museo Español de Antigüedades, o los de Antonio Delgado sobre moneda oriental con motivo de su ingreso, por donación, en el monetario de la Real Academia de la Historia50. Esta reducida lista contrasta, como se ha dicho, con la especialización en moneda hispana, bien en su estudio y catalogación o en su aprovechamiento histórico, que se reconoce tanto en la literatura erudita como en la producción científica española en el campo de la numismática que puede verse en gran medida reflejada en el contenido del Memorial Numismático Español (1866-1880), la principal publicación periódica sobre numismática en España durante el siglo XIX". Excepcionalmente encontramos aquí, junto a interesantes referencias a monetarios y publicaciones numismáticas europeas52, las aportaciones de Justin Sabatier (1792-1869) y de Vicente Vázquez Queipo (1804-1893) referidas a distintos aspectos de la amonedación romana53, además de otras, más interesantes para el tema que nos ocupa, como es la que dedica Alvaro Campaner y Fuertes, el editor principal debidos a autores españoles o a extranjeros que los publicaron en español, y documentos para la historia monetaria de España con dos apéndices que comprenden, el primero la bibliografía numismática portuguesa y el segundo, la de autores extranjeros que en sus respectivos idiomas escribieron acerca de monedas ó medallas de España, Madrid, 1886. Imp. de Manuel Tello; F. Mateu y Llopis, Bibliografía de la Historia Monetaria de España, con suplementos referentes a los países con ella más relacionados, Madrid, 1958; I. G. Lipsius, Bibliotheca numaria sive Catalogus auctorum qui usque ad finem seculi XVIII de re monetaria aut numis scripserunt, Lipsiae, 1801 y J. Leitzmann, Bibliotheca numaria: Verzeichniss sammtlicher in dem Zeitraume 1800 bis 1866 erschienenen Schriften über Münzkunde, Weissensee, 1867 (en la edición de J. Drury, Colchester, 1977); J. Friedlander y R. Weil, Repertorium zur antiken Nummismatik, Berlin, 1885, pp. 40-45. 50 Carlos Castrobeza, "Algunas observaciones acerca de ocho monedas de los Ptolomeos", Museo Español de Antigüedades, I, 1872, pp. 344-356; "Estudio acerca de los medallones antiguos con motivo de la descripción de varios romanos de bronce, inéditos o poco conocidos, que se conservan en el Museo Arqueológico Nacional", Museo Español de Antigüedades, II, 1883, p. 2746; "Consideraciones sobre el arte monetario griego y descripción de algunas monedas existentes en el Museo Arqueológico Nacional", Museo Español de Antigüedades, VI, 1875, p. 1-14; A. Delgado, "Nota de las cuatrocientas cuatro monedas, adquiridas en Jerusalén y otros puntos de Palestina, que han sido donadas á esta Real Academia de la Historia por su individuo de número, el Excmo. Sr. D. Antonio López de Córdoba", Memorial Histórico Español, I, 1851, pp. xxxix-il. 51 T. I: 1866: II: 1868; III 1872-1873[1873] y IV: 1877-1879 [1880]. Su génesis y avatares quedan bien reflejados en la correspondencia entre Jacobo Zobel y Alvaro Campaner comentada por Felipe Mateu y Llopis, "Cartas...", pp. 116-122. 52 En la sección de Bibliografía y Miscelánea: I (sobre la moneda de los Países Bajos), II y III (sobre la Revue Belge de Numismatique), IV (sobre la historia monetaria de Portugal), etcétera. 53 J. Sabatier, "El As romano" y "La moneda romana de oro", Memorial Numismático Español, 1, 1866, pp. 160-166, 167-183; "Monedas romanas de bronce", MNE, II, 1868, pp. 137-154; V. Vázquez Queipo, "Un punto importante de la primitiva Numismática romana. Carta del Excmo. Sr. D. ... a D. Jacobo Zobel de Zangróniz", MNE, IV, 1877-1879 [1880], pp. 3-11. Académico de la Historia y profesor de Física y Química en la Universidad de Valladolid, Vázquez Queipo es figura internacionalmente conocida por su estudio metrológico Essai sur les systémes métriques et monetáires des anciens peuples, depuis les premieres temps históriques jusqu'a la fin du Khalifat d'Orient, París, 1859. 474 Bartolomé Mora Serrano de la revista, a la numismática hispano-sarda54. La justificación de este trabajo debe hacerse, de nuevo, en el marco historiográfico más amplio dedicado al estudio de la presencia española en Italia, bien documentada en el campo de la numismática y que encuentra una lógica correspondencia en la bibliografía numismática italiana de tema hispano como ponen de manifiesto, entre otros, los trabajos de Fusco y Sambon sobre las acuñaciones aragonesas en Nápoles o aquel otro de Mulazzini referido a la amonedación española en Milán55. Tampoco faltan ejemplos de estas puntuales relaciones numismáticas hispanoitalianas referidas ahora a la moneda antigua. Así, el exotismo de los tipos monetales y epigrafía de las monedas de Ebusus (Ibiza), son tempranamente discutidos por Alberto Ferrero de la Marmora (1789-1863) en un extenso estudio publicado en las Memorias de la Academia de Turín56 (Fig. 4). Se trata, no obstante, de un interés justificado desde su profundo conocimiento y dedicación a la isla de Cerdeña que por otra parte capitaliza la producción literaria de este militar y naturalista piamontés. El tema numismático o las relaciones que asimismo propone entre la arquitectura talayótica y la naurágica, participa de los vínculos geográficos e históricos reconocidos ya de antiguo entre estas islas mediterráneas57, como por otra parte se encargan de demostrar los hallazgos monetarios antiguos. Un buen ejemplo de ello nos lo proporciona, precisamente, la moneda de Ebusus, cuyos toscos y pequeños bronces son frecuentes en Italia, especialmente en la Campania58, aunque no siempre fueran identificados con acierto59. Este moderado y con frecuencia circunstancial interés por distintos capítulos de la moneda hispana en la historiografía numismática italiana queda matizado 54 "Las monedas Hispano-Sardas", MNE, I, 1866, pp. 258-268; y "Complemento de la numismática Hispano Sarda", MNE, II, 1868, pp. 89-99. 55 Giovanni Vicenzo Fusco, Intorno ad alcune monete Aragonesi ed a varie cittá che tennero zecca in quella stagione, Nçapoles, 1846; Antonio Giulio Sambon, "I Carlini e la medaglia trionfale di Ferdinando I d'Aragona Re di Napoli", Rivista Italiana di Numismática, IV, 1891, pp. 469-489; Giovanni Mulazzani, Discorso sulla monetazione della Spagna coniata in Milano dal 1554 al 1771, Milán, 1848. 56 "Saggio sopra alcune monete fenice delle isole Balean", Memorie della Reale Academia delle Scienze di Torino, 38, 1835, pp. 107-144. 57 Junto con Córcega. Vid. en este sentido Gaston Vuillier, Les Ìles oubliées, les Baléars, la Corse et la Sardaigne. Impressions de voyage illustrées par l'auteur, París, 1893. Por otro lado, como recuerda Emil Hübner (La Arqueología de España, Barcelona, 1888, pp. 228-229), La Marmora visitó las Baleares entre 1834 y 1835 durante la preparación de su conocida obra sobre Cerdeña. 58 Tema estudiado por M. Campo, "Las relaciones de Ebusus con el exterior a través de los hallazgos monetarios (siglos III-I a.C.)", / Congresso Intemazionale di Studi Fenici e Punici, I, Roma, 1983, pp. 145-156; "Las monedas de Ebusus", Numismática hispano-púnica. Estado actual de la investigación. VII Jornadas de Arqueología Fenicio-Púnica, Ibiza, 1993, pp. 155-156, 163. 59 Gaetano Foresio (Le Monete delle zeche di Salerno, I, Salerno, 1890, II, Salerno, 1893), quien atribuye este conjunto de monedas de Ebusus procedente de la costa de Salerno, incluidas las imitaciones locales de la ceca, a los normandos. Cfr. L. Travaini, "More evidence on the finds of coins of Ebusus in Italy", Revue Belge de Numismatique, CXXXVII, 1991, pp. 193-197, cit. en M. Campo, "Las monedas...", p. 156. Estas y otras imitaciones son estudiadas por C. Stannard, "Numismatic evidence for relations between Spain and Central Italy at the turn of the first and second centuries BC", Revue Suisse de Numismatique, 83, 2005, pp. 1-27. Relaciones entre España e Italia en el campo de la numismática del XIX 475 Fig. 4. Monedas de Ebusus según La Marmora (1835, tav. II). en algunos episodios singulares como, en el caso de la numismática antigua, nos proporcionan los ricos comentarios de Domenico Sestini en el estudio que acompaña a su catálogo de la colección de moneda hispana del Museo Hedervariano60, no exentos de polémica por su relación con los manuscritos del español temporalmente afincado en Florencia Dámaso Puertas y Álvarez (1770-1830)61, pero en cualquier caso referencia obligada en los principales estudios y corpora numismáticos publicados en España durante el siglo XIX62. Un eco igualmente notable tuvo en la bibliografía numismática española la interpretación que Celestino Cavedoni (1795-1865) planteara sobre la iconografía de los reversos de las dracmas de Emporion (Ampurias) con "la cabeza modificada", identificándola, a partir de una anterior propuesta de Sestini, con la representación del cabiro Chrysaor63 (Fig. 5). Descrizione delle medaglie Ispane appartenenti alla Lusitana, alia Bética, e alla Tarragonese che si conservano nel Museo Hedervariano. Florencia, 1818. 61 Médico del Duque de Alba, coleccionista de monedas y autor de varios estudios manuscritos sobre numismática. En este sentido los comentarios de Emil Hübner, La Arqueología..., p. 191 y F. Mateu y Llopis (Bibliografía..., p. 123 y "Cartas...", p. 147 en las que Zobel comenta: "Pienso más tarde escribir un artículo sobre la piratería literaria en la numismática celtibérica, con referencia a los robos literarios que en este campo han hecho Sestini a Puerta y Heiss a Delgado; sobre los descubrimientos de Puerta necesito noticias de Delgado que poseía, si bien recuerdo, un alfabeto de él original ...[sobre Heiss] sus compatriotas se quieran atribuir los importantísimos descubrimientos del nuestro, que durante toda su vida se ha roto la crisma para que ... viniera con sus manos lavadas a desflorar sus trabajos sin siquiera mentarlo..."). Aunque a pesar de tan severas críticas tampoco puede descartarse que Puertas se inspirara en los trabajos del numísmata y bibliotecario Guillermo López Bustamante, igualmente inéditos, como insinuó Antonio Delgado, Nuevo método de clasificación de las medallas autónomas de España, I, Sevilla, 1871, pp. xvi-xvii, cxi. Vid. P. Otero Moran, "La documentación antigua del Museo Arqueológico Nacional sobre las monedas con leyenda en escritura ibérica", Numisma, 237, 1996 [1997], p. 166 y especialmente el documentado estudio de Gloria Mora en este mismo volumen. 62 Aunque de modo muy desigual como vemos en los trabajos de A. Delgado, "Nuevo método...", I, pp. xlv-1, 147; II, 1873, pp. 91, 167, 210, 242, etc. y sobre todo en el tercero (1876), pp. 12, 26, 29 ss.; o en Aloïs Heiss, Description..., pp. 20, 220, 308 ss. 63 "Singolarita del Pegaso delle antique monete di Emporio delle Spagna", Bulletino dell'Istituto di Correspondenza Archeologica, 1841, pp. Su eco en la bibliografía española es importante, aunque su interpretación es normalmente rebatida con diferentes argumentos, especialmente por Celestino Pujol i Camps ("Empurias", en A. Delgado, Nuevo método..., pp. 187-191), también por A. Heiss, Description..., pp. 99-100; por su parte, Alvaro Campaner y Fuertes en su Indicador manual de la Numismática Española, Madrid-Barcelona, 1891, pp. 3, 11, se limita a recoger la opinión de Pujol i Camps, mientras Zobel en su Estudio histórico de la moneda antigua española, desde su origen hasta el Imperio romano 60 476 Bartolomé Mora Serrano Fig. 5. Reversos de Emporion con Pegaso modificado según Sestini (1818, tav. XXII) y Cavedoni (1841). Ya en el ámbito de la moneda medieval española, pero en el marco del creciente interés de la investigación numismática europea por la moneda islámica, del que participa el singular capítulo de la hispano-musulmana o andalusí, cabe citar el "Catálogo del Museo Cúfico de Milán", compuesto por Carlo Ottavio Castiglioni (1785-1849)64. Enriquecido con diferentes colecciones privadas, entre las que se encuentra la de Dámaso Puertas65, sus interesantes fondos son repetidamente citados en los estudios de Delgado y Codera sobre moneda andalusí66, y será el ya comentado enfoque "doméstico" de la investigación numismática española del siglo XIX lo que asimismo justifique que el grueso de las referencias bibliográficas en este campo se refieran a los ricos monetarios británicos y franceses dados a conocer por Adler, Saulcy, Longpérier o Lane-Poole67. La evolución de los estudios numismáticos en España, en lo que a la moneda hispana antigua se refiere, caracterizada en gran medida por el paulatino abandono (I, Madrid, 1878, pp. 52-53, 87) no discute la identificación de Cavedoni. Vid. A. M" de Guadán, Las monedas de plata de Emporion y Rhode, Barcelona, I, 1955-1956, pp. 24, 53, 377-278. 64 Monete cufiche dell'I.R. Museo di Milano, Milán, 1819. 65 Como indica R. Martini ("Le monete hispano-arabe delle Civiche Raccolte Numismatiche de Milano ed il catalogo Castiglioni: nota ¡Ilustrativa", C. Alfaro Asis y J. I. Sáenz-Díez [coords.], III Jarique de Numismática Hispano-Árabe, Madrid, 1993, pp. 131-132), en el Proemio dell'Editore, firmado por Carlo Cattaneo, se cita la del "Dottore Puertas Spagnuolo". Sobre su colección de moneda antigua vid. la documentación conservada en el Archivo del Gabinete Numismático de la Real Academia de la Historia, recientemente publicado, donde se informa sobre del ofrecimiento a esta institución de 5.451 monedas de su colección por 12.000 duros, precio considerado muy elevado para un monetario que, a juicio de los autores del informe, no rivalizaba con el de la Biblioteca Real. F. Martín Escudero, A. Cepas y A. Canto García, Archivo del Gabinete Numario. Catálogo e índices, Madrid, 2004, núm. inv. 1827/1 (1-3) y pp. 17-33 sobre la formación de la colección; información que debe ampliarse con los estudios de M. Almagro-Gorbea, "Numario" y F. Chaves Tristán, "El Monetario de la Real Academia de la Historia", M. Almagro-Gorbea (ed.), El Gabinete de Antigüedades de la Real Academia de la Historia, Madrid, 1999, pp. 85-95 y 201-223, respectivamente. Una parte de este interesante monetario se conserva en el Medagliere Vaticano (agradezco esta información a T. Volk), más detalles en el estudio de G. Mora en este volumen. 66 Antonio Delgado y Hernández, Estudios de Numismática Arábigo-Hispana, considerada como compobante histórico de la dominación islámica de la Península, A. Canto y T. Ibrahim (eds.), Madrid, 2001, pp. 33-40; Francisco Codera y Zaidín, Tratado de Numismática Arabigo-Española, Madrid, 1879, pp. 15-19. Por otro lado una noticia sobre el contenido del monetario de Puertas en los primeros años de formación nos lo proporciona el grabador general Pedro González de Sepúlveda, quien da cuenta del intercambio de medallas con Puertas en la Casa de la Moneda de Madrid, en 1807, y entre las que destaca una de Pompeo Leoni. Vid. E. Villena, El arte de la medalla en la España Ilustrada, Madrid, 2004, p. 220. 67 En este sentido los trabajos monográficos dedicados por Francisco Codera al tema: "Los numismáticos extranjeros y las monedas arábigo españolas", Revista de la Universidad de Madrid, 111/4, 1874, pp. 430-446; III/6, 1874, pp. 656-673; Errores de varios numismáticos extranjeros al tratar de las monedas de las monedas arábigo-españolas e impugnación, Madrid, 1874. Relaciones entre España e Italia en el campo de la numismática del XIX 477 de los modelos anticuarios que ya se reconoce, aunque sólo en parte, en la meritoria obra de Antonio Delgado y Hernández, proyectada en los años centrales del XIX aunque publicada con importantes modificaciones en los años setenta del siglo, es una realidad en la importante pero menos difundida aportación de su principal discípulo, Jacobo Zobel de Zangróniz (1842-1896). Su Estudio histórico se nos muestra claramente influenciado por "las enseñanzas mommsenianas" e, indirectamente también, por la obra de su sabio maestro Bartolomeo Borghesi (1781-1860), gracias a la notable difusión que tuvo la recopilación de sus estudios epigráficos y numismáticos patrocinada por Napoleón III68. Las referencias, concretas o más generales, a la obra de Borghesi insertas en el Nuevo método de Delgado59 o en el Estudio histórico de Zobel70, se reconocen también en otras destacadas publicaciones de la época, y en este sentido pueden considerarse como testimonio de este aggiornamento metodológico de la investigación numismática española. Un buen ejemplo de ello nos lo proporcionan los estudios de Alvaro Campaner y Fuertes (1834-894), pues la obligada cita a Sestini que encontramos en sus Apuntes publicados en 185771 da paso, en su más ambicioso Indicador manual (1891) a las referencias a Mommsen y Borghesi72 que deben justificarse en la idea, ya explotada por su colega y amigo Jacobo Zobel, de la necesaria inserción de la moneda hispana en el ámbito monetario del Mediterráneo antiguo. En este renovado ambiente científico debe incluirse la importante figura de Manuel Rodríguez de Berlanga y Rosado (1825-1909), cuyas aportaciones internacionalmente reconocidas en el campo de la epigrafía y del derecho romano73 han eclipsado su destacada contribución al estudio de la numismática antigua de Hispania. Además de su valorada aunque poco conocida Hispaniae ante romanae symtagma74, sobresalen sus numerosas colaboraciones en el repetidamente citado Oeuvres Numismatiques, I-II, París, 1862, 1864 (Oeuvres completes, I-X, 1862-1897). Vid. F. Panvini Rosati, "L'opera del Borghesi nel quadro della letteratura numismatica della prima metá del´ottocento", G. C. Susini (ed.), Bartolomeo Borghesi. Scienza e liberta, Bolonia, 1982, pp. 181-189. La contribución de Borghesi y Mommsen al método numismático en M. H. Crawford, "From Borghesi to Mommsen: The Creation of an Exact Science", Medals and coins from Budé to Mommsen, M. H. Crawford, C. R. Ligota, J. B. Trapp (eds.), Londres, 1990, pp. 125-132. 69 T. III (Sevilla, 1876), p. 75. También presentes en la importante documentación generada por Delgado en el Numario de la Real Academia de la Historia. Cfr. F. Martín Escudero et al., Archivo..., cit., p. 51. 70 Estudio histórico..., p. 127. " Apuntes para la formación de un Catálogo Numismático Español, Barcelona, 1857, pp. 92-97. 72 En pp. 90, 154, aunque se trate de referencias puntuales si las comparamos con las referidas a Mommsen o Cohen. 73 Los estudios principales sobre este personaje se deben a P. Rodríguez Oliva, "Manuel Rodríguez de Berlanga (1825-1909): Notas sobre la vida y la obra de un estudioso andaluz del mundo clásico", J. Arce y R. Olmos (coords.), Actas del Congreso Internacional sobre Historiografía de la Arqueología y de la Historia Antigua de España (siglos XVIII-XX), Madrid, 1991, pp. 99-106; "Noticias historiográficas sobre el descubrimiento y los primeros estudios en torno a las tablas de bronce con las leyes de Malaca y Salpensa (1851-1864)", Mainake, XXIII, 2001, pp. 9-38. 74 En realidad es tirada aparte de su más asequible Los bronces de Bonanza, Lascuta y AIjustrel, Málaga, 1881. Vid. E. Hübner, La Arqueología..., p. 193 y J.D. de la Rada y Delgado, Bibliografía..., p. 295. 68 478 Bartolomé Mora Serrano Nuevo método de Antonio Delgado, donde las referencias a las destacadas aportaciones de Mommsen en el método de investigación en numismática se combinan con las puntuales, pero sin duda relevantes, citas a la obra de Borghesi75 que igualmente reconocemos en otras publicaciones enmarcadas en el significativo título de Estudios Numismáticos16. Es precisamente en algunos de estos trabajos, al final ya de su dilatada obra, donde encontramos otro interesante testimonio de los cambios que ya a principio del siglo XX experimentan los estudios arqueológicos en España, favorecidos por su progresiva profesionalización77, y de los que participa también la investigación numismática española. En este nuevo ambiente consideramos que deben valorarse los críticos comentarios que dedicara el arqueólogo y numísmata malagueño a algunos "recientes manuales de numismática" entre los que se incluyen el de Hennin (18722), Barthelemy (18902) y el de Ambrosoli (18952)78. Estas modernas recensiones ya no necesitan como principal justificación la referencia a la numismática hispana. 75 En el artículo dedicado a Urso, Nuevo método... II, 1873, p. 331 y notas 3 y 4. A propósito de la todavía hoy polémica leyenda de esta ceca bética LAPDECQ, para la que defiende la lectura Q(uinquennalis) apoyándose en las interpretaciones de Borghesi para la moneda romana republicana (Oeuvres..., I, pp. 481-491). También en el repaso que lleva a cabo de los principales trabajos dedicados a la moneda antigua en Los bronces..., pp. 9-10, no faltan elogiosos comentarios a los trabajos de Borghesi. 76 B. Mora Serrano, "Manuel Rodríguez de Berlanga (1825-1909) y los Estudios Numismáticos", Numisma, 238, 1996 [1997], pp. 343-352. 77 Tema estudiado por I. Peiró Martín y G. Pasamar Alzuria, "El nacimiento en España de la Arqueología y la Prehistoria (Academicismo y Profesionalización, 1856-1936)", Kalathos, 9-10, 19891990, pp. 9-30 y "Los orígenes de la profesionalización historiográfica española sobre Prehistoria y la Antigüedad (tradicionales decimonónicas e influencias europeas)", Historiografía de la Arqueología..., pp. 73-77. Vid. también el completo estudio de M. Díaz Andreu a la reedición de la Arquelogía Española de José Ramón Mélida, Pamplona, 2004, pp. xiii-cxcix. 78 "Estudios numismáticos. De algunos manuales de numismática clásica (1)", Revista de la Asociación Artístico Arqueológica Barcelonesa, ffl/32, 1902, pp. 573-591; en p. 576 considera anticuados todos los manuales aparecidos antes de las Décadas numismáticas de Borghesi y de la Historia de la moneda romana (1821, 1860); "Estudios numismáticos. De algunos manuales de numismática clásica (conclusión)", RAAAB, 111/ 33, 1902, pp. 657-677. Las obras recensionadas son Michel Hennin, Manuel de numismatique ancienne, contenant les élémens de cette science et les nomenclatures, avec l'indication des degrés de rarité des monnaies et médailles antiques et les tableaux de leurs valeurs actuelles, París; Anatole de Barthelemy, Nouveau manuel complet de numismatique ancienne et moderne, París; Solone Ambrosoli, Manuale di numismatique, Milán.
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